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Artículos Técnicos, Consultorio Vehículos Eléctricos

Especialistas de LugEnergy, coinciden en que lo más económico es cargar los vehículos entre la 01:00 y las 07:00, recomiendan la tarifa PVPC (en su modalidad de Vehículo Eléctrico), que aunque no tiene precio fijo, suele ser la más económica. En cualquier caso, el coste de cargar un coche eléctrico depende fundamentalmente de dos factores: la tarifa que tengas contratada y la capacidad de la batería de tu coche eléctrico.

Por lo general, cada kWh tiene un precio medio que oscila entre los 0,06€ (de noche) y 0,15€ (de día). Por ello para calcular cuanto te costaría una recarga de batería completa, deberás multiplicar el precio de cada kWh por el número de KWh que tiene tu batería. Por ejemplo, si el Kia Soul EV, cuya batería es de 27 kWh, cargada por completo en horario nocturno te costaría aproximadamente 1,7€, por el lado contrario, hacerlo en la franja horaria menos económica supondría un coste de 4,05€. En el caso del Soul EV, una carga permite recorrer aproximadamente 155 km, por lo que apenas gastarías 1,20€/100km.

Ciudades Sostenibles

El coche eléctrico tiene una gran ventaja y es que no emite gases contaminantes. Algo fantástico para aquellos usuarios de vehículos eléctricos en Madrid, es que pueden conducir libremente por la capital y aparcar independientemente del protocolo contra contaminación activado.

En estos días de elevada contaminación en Madrid, tener un coche de combustión es un engorro y poco práctico, cada vez es mas evidente la necesidad de jubilar el coche de combustión para dar paso al híbrido o al eléctrico. Además de tener en consideración el factor contaminante, los coches eléctricos pueden circular y aparcar con la normalidad que el frenético ritmo de Madrid te permita, al margen de cualquier medida restrictiva de circulación. Aun con la contaminación generada por el incesante, frenético y excesivo ritmo de la capital, tenemos que añadir un problema más para el que no hay solución, su ubicación. Cerca de dos tercios de la Comunidad de Madrid están en una gran cubeta sedimentaria, conocida como al Cuenca de Madrid. La misma ciudad de Madrid se encuentra inmersa en esta vasta depresión, lo que genera que a pesar de que llueva o se tomen medidas restrictivas respecto a la emisión de gases contaminantes, esa nube toxica siempre preside el cielo de Madrid.

Es importante que tu coche eléctrico este convenientemente registrado en el ayuntamiento de Madrid, independientemente de donde vivas o de donde pagues el impuesto de circulación. Es importante señalar, que por tener en propiedad un vehículo eléctrico, podrás demandar en el Ayuntamiento de Madrid, una autorización “Cero Emisiones” para estacionar en el Área S.E.R. (Servicio de Estacionamiento Regulado) para estacionar en las plazas verdes y azules del S.E.R sin limitación temporal, siempre que no esté expresamente prohibido por cualquier normal concreta de carácter general o particular.

La pegatina de la DGT, como coche eléctrico no es válida y podrás ser multado. El tramite se puede realizar presencialmente o telemáticamente a través de esta web.

Esto es lo que ha pasado a un lector de OK Diario. Le pusieron una multa ayer por aparcar en una zona S.E.R a pesar de ser un coche eléctrico.

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Sabiendo que podrá reclamar, la persona de control, no tiene porque saber si un coche eléctrico, es válido o no. Como siempre esto se trata de un problema típico en España, donde tenemos multitud de administraciones públicas y cada una con su normativa. Con la pegatina de la DGT, debería ser más que válida, pues no, hay que tener otra pegatina. Supongo que dentro de unos años, tendrás la pegatina de Madrid, Barcelona, Valencia, Valdemoro, La Roda, Chinchilla…

 

Ciudades Sostenibles, Coches Eléctricos, Modelos Coches Eléctricos

ECOMOV, el primer congreso de movilidad sostenible celebrado en el Museo Príncipe Felipe de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, dirigido tanto a profesionales como a empresas y particulares, organizado por Las Provincias.

Este primer congreso de ECOMOV tenía como fin informar de las ventajas de los vehículos eléctricos y de bajo consumo. Para ello, contaron con veinte participantes entre ponencias y mesas redondas, que explicaron entre otras cosas, las ayudas o bonificaciones por y para la adquisición este tipo de vehículos, nuevos modelos de negocio para un mundo sostenible o los nuevos retos de la industria automovilística. Read More

Estimados amigos de RecargaCochesEléctricos.com, hoy vamos a hablar de la berlina eléctrica de Renault.

Como bien sabéis, desde el equipo de RecargaCochesEléctricos.com estamos realizando un esfuerzo para acercar al gran público todo aquello relacionado con el mundo de los vehículos eléctricos, apostando por un medio de transporte más limpio. Este es el primero de varios monográficos sobre los diferentes modelos que actualmente están a la venta en nuestro país.

A simple vista, el Renault Fluence parece una evolución poco cuidada del Megane, pero conforme nos acercamos a él podemos comprobar unas líneas elegantes que dan muy buena sensación. Desde el exterior ya comprobamos que Renault ha apostado por un señor coche al fabricar este vehículo con una embergadura importante que no tiene nada que envidiar a otro modelo del mismo segmento en versiones de combustibles fósiles.

En cuanto al interior, observamos una cuidada tapicería tipo piel muy elegante que ofrece un ambiente confortable y sofisticado.

Tras hacer una primera inspección del vehículo, desde el concesionario nos dejan las llaves, pasamos a probar la experiencia de conducción del Fluence, ¿me acompañas?

Después de habernos acomodado en el asiento del conductor y colocarnos los espejos en un grado cómodo, nos damos cuenta que podemos ajustar también la inclinación del volante. El salpicadero se nos presenta con unas líneas redondeadas que hacen juego con el resto del coche, y un cuadro de mandos muy poco futurista que no rompe con la esencia que Renault quiere transmitir en este modelo.

El arranque del coche responde, como no podía ser de otra manera, al común denominador de los vehículos eléctricos: silencio absoluto. La conducción del coche eléctrico es muy similar a la de un automático de carburante fósil, con una palanca de cambios con tres posiciones posibles: estacionamiento, adelante y detrás. Es importante comentar una obviedad: sólo hay dos pedales, que se deben de manejar ambos con el pie derecho, acelerador y freno. Para salir debemos poner la marcha correspondiente (detrás o delante), manteniendo el pie en el freno, para evitar la salida automática. De forma suave, vamos apartando el pie, y comprobamos la pausada aceleración del Fluence. Hacemos las maniobras pertinentes (intercalando las marchas) y por fin salimos a la calzada gracias al ligerísimo sistema de dirección asistida.

Una vez acostumbrados a la cadencia de la conducción tras los primeros metros, nos invade una clara sensación de estabilidad. El cuadro de mandos nos brinda poca información en crucero: estado de la batería, rendimiento de la misma y velocidad. Tras parar en un semáforo nos damos cuenta de una cierta dureza del freno de pie, que contrasta con el excelente sistema de aceleración que impide la salida brusca.

La experiencia por ciudad es muy cómoda, sin embargo, por carretera, la sensación es un tanto pobre, ya que de semejante coche se espera una mayor potencia, que se queda corta con sus alrededor de 85 caballos y una velocidad punta de 115 km/h.

Tras haberlo estacionado y apagado, nos fijamos en los detalles. La batería está situada debajo del maletero, lo que impide que, a pesar del tamaño del coche, nos encontremos con una gran capacidad del portamaletas. El sistema de carga está situado a la derecha, como si fuera la entrada de una pistola de gasolinera.

Como conclusiones, podemos decir que el Renault Fluence se ha diseñado con mucha ambición, desarrollando un gran coche que quizá no se corresponda muy bien con las necesidades de un usuario urbanita, por su considerable tamaño, además de contar con las actuales limitaciones de duración de batería que impiden realizar trayectos largos.

El precio es uno de los grandes atractivos, puesto que con la subvención del Estado podemos conseguirlo por 24.000 euros. La trampa reside en la apuesta de Renault por el alquiler de las baterías (cuyo precio difiere según el kilometraje).

En definitiva, nos encontramos con un coche que da gusto conducir, pero que yo no me compraría.

¡Un saludo y hasta el próximo artículo!